La Penya aguanta tres cuartos ante el cuatro veces campeón de Europa, pero termina sucumbiendo por 73 – 41 como consecuencia de la impresionante capacidad anotadora rival
Este ha sido un fin de semana histórico para el Joventut de Badalona. El retorno de la sección de baloncesto en silla de ruedas a una Copa del Rey, veinte años después de su última participación, supone mucho más que una presencia puntual en el torneo. Es la confirmación de un trabajo sostenido en el tiempo, de una estructura que se va consolidando temporada tras temporada, y de una apuesta por un proyecto a largo plazo. Más allá del resultado, la Penya evidencia el buen trabajo realizado hasta ahora, compitiendo con personalidad ante la élite máxima y reforzando la sensación de que el crecimiento del equipo es parte de una planificación ambiciosa y sostenida.
Un Menarini Joventut que saltaría al parqué muy valiente, jugando de tú a tú ante uno de los mejores equipos de Europa. Una Penya que, a través de una excelente defensa y un más que notorio porcentaje en los lanzamientos, contrarrestó el poderío de AMIAB Albacete, y logró cerrar el primer parcial con un ajustado de 14 – 12.
En el segundo parcial, los de Badalona siguieron llevando al límite a un equipo con un presupuesto y una estructura muchísimo más consolidada, sin dejar en ningún momento de pelear el partido. Sin embargo, una serie de errores no forzados muy crueles de la Penya hicieron que un conjunto manchego intratable desde la media distancia tomase la delantera al intermedio, con el resultado de 34 – 25.
Tras la reanudación, el conjunto verdinegro seguía plantando cara, compitiendo cada posesión y negándose a bajar los brazos ante uno de los conjuntos más laureados del mundo. La intensidad y el pundonor sostuvieron a la Penya durante muchos minutos, y de la mano de un incombustible Alexis Ruiz, la escuadra verdinegra se mantuvo en partido ante un rival de un calibre impresionante. Con el paso de los minutos, sin embargo, la mayor rotación del cuadro manchego empezó a pesar y el esfuerzo acumulado se dejó notar en un Menarini Joventut que cerró el tercer parcial por debajo en el electrónico 52 – 35.
En el último cuarto, la Penya mantuvo el gen competitivo al máximo y afrontó cada posesión al máximo. Un Menarini Joventut que continuó trabajando pese a las dificultades para contener el enorme poder ofensivo rival, que penalizó con extrema eficacia el más mínimo desajuste verdinegro. Aun así, la Penya no dejó de competir y de buscar dejar buenas sensaciones en su regreso a una Copa del Rey casi dos décadas después. El marcador final, 73 – 41, sin embargo, no empaña el buen hacer de los jugadores hasta el pitido final.
Tras esta experiencia, el Menarini Joventut debe seguir en esta línea de crecimiento, de trabajo incansable, con la mirada puesta en el futuro; confiando en el proyecto que se está creando, y en sus jugadores. Una Penya que volverá a la competición doméstica este sábado ante otro peso pesado mundial. Los de Fabián Castilla miden sus fuerzas este sábado 28 de febrero ante Club Deportivo Ilunion en el Olímpic. Un duelo que arrancará las 16:00 h y se podrá seguir en directo en el YouTube de SiPuedestv.






























