Sufriendo, pero luchando hasta el final. El Club Joventut Badalona se ha llevado el derbi catalán contra el BAXI Manresa por 83 a 79 y suma un triunfo fundamental para continuar en la zona alta de la liga, y para cortar una racha de cinco derrotas seguidas contra los manresanos.
Sin ningún acierto, con una canasta de nueve intentos en los primeros seis minutos, la Penya ha arrancado el partido muy por debajo de su nivel, debiendo detener el duelo Miret con 5-12. La energía de Ricky y Allen ha dado un plus al equipo, reduciendo las distancias, 14-17. Al final del cuarto, 16 a 19 después de una canasta de Hunt.
Los manresanos seguían más enchufados, y la desventaja verdinegra volvía a crecer, 18-26. Un triple de Hakanson y una canasta de Drell acortaron el marcador, provocando que Ocampo pidiera tiempo muerto, 23-26. Pero de nuevo el Manresa ha estirado su margen, 29-37, después de un triple de Fernández. En el descanso, 29 a 39 para el BAXI Manresa.
La clave era subir la intensidad y un nombre propio ha brillado en los primeros minutos: Yannick Kraag. El holandés ha empezado enchufado la segunda mitad, pero la Penya no era capaz de acercarse en el marcador, 37-46. Ricky ha tomado el relevo de Kraag, y esta vez sí, los verdinegros se han acercado, 48-51. Pero a cada reacción del Joventut, volvían los manresanos, y con Benítez marcando la diferencia, 50-57. Al final del período, 58-61 después de un tiro sobre la bocina de Hunt.
Un triple de Hakanson ha empatado el partido a 61 al inicio del cuarto, pero los triples del Manresa han hecho que los del Bages se escaparan a cinco minutos para el final, 63-71. Y cuando peor escenario había: Ricky Rubio. El base ha encendido al Olímpic con su magia, poniendo el 72-73 a tres minutos y medio para terminar. Ha sido el propio Ricky quien ha culminado la remontada, 73-74, y el tiro clave lo ha anotado Kraag, con un triple fundamental, 79-76. Hakanson y Hunt no han fallado desde el tiro libre, y al final el Joventut se ha llevado el triunfo por 83 a 79.
Sin ningún acierto, con una canasta de nueve intentos en los primeros seis minutos, la Penya ha arrancado el partido muy por debajo de su nivel, debiendo detener el duelo Miret con 5-12. La energía de Ricky y Allen ha dado un plus al equipo, reduciendo las distancias, 14-17. Al final del cuarto, 16 a 19 después de una canasta de Hunt.
Los manresanos seguían más enchufados, y la desventaja verdinegra volvía a crecer, 18-26. Un triple de Hakanson y una canasta de Drell acortaron el marcador, provocando que Ocampo pidiera tiempo muerto, 23-26. Pero de nuevo el Manresa ha estirado su margen, 29-37, después de un triple de Fernández. En el descanso, 29 a 39 para el BAXI Manresa.
La clave era subir la intensidad y un nombre propio ha brillado en los primeros minutos: Yannick Kraag. El holandés ha empezado enchufado la segunda mitad, pero la Penya no era capaz de acercarse en el marcador, 37-46. Ricky ha tomado el relevo de Kraag, y esta vez sí, los verdinegros se han acercado, 48-51. Pero a cada reacción del Joventut, volvían los manresanos, y con Benítez marcando la diferencia, 50-57. Al final del período, 58-61 después de un tiro sobre la bocina de Hunt.
Un triple de Hakanson ha empatado el partido a 61 al inicio del cuarto, pero los triples del Manresa han hecho que los del Bages se escaparan a cinco minutos para el final, 63-71. Y cuando peor escenario había: Ricky Rubio. El base ha encendido al Olímpic con su magia, poniendo el 72-73 a tres minutos y medio para terminar. Ha sido el propio Ricky quien ha culminado la remontada, 73-74, y el tiro clave lo ha anotado Kraag, con un triple fundamental, 79-76. Hakanson y Hunt no han fallado desde el tiro libre, y al final el Joventut se ha llevado el triunfo por 83 a 79.






























