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El hecho de haber perdido la liga en el último momento, y en Badalona, había dejado un mal regusto de boca a la familia verdinegra. Pero la temporada no se acababa con la disputa de la Liga Nacional, sino que aún quedaba el Campeonato de España que hasta entonces tantos éxitos había reportado al Joventut.
La fase final disputada en Zaragoza, en la pista descubierta del C.N.Helios, enfrontó a la Penya contra el Real Club Náutico de Tenerife en cuartos de final (52-27) y en semifinales fueron los sabadellenses del Orillo Verde los que caían frente un Joventut (48-38) que tendría como rival en la final al Real Madrid C.F.
A pesar del gélido viento (extraño teniendo en cuenta que era el mes de Junio) que soplaba desde Moncayo, la Penya no se dejó intimidar por el todopoderoso Real Madrid C.F y en la primera parte dominaba por un claro 32-25.
Ahora bien, en la segunda parte el Madrid fue recortando distancias hasta situarse en un 62-48 que dejaba remotas las posibilidades de la Penya de ganar el título copero. Pero en el banquillo de la Penya había un autentico crack llamado Joaquim Broto que en su retorno a su tierra natal no quería marcharse con las manos vacías. Así que Broto dijo a sus jugadores: “Chavales, esto todavía no esta perdido, queda todavía mucho tiempo, si ponéis todo vuestro corazón y con la ayuda de la Virgen del Pilar podemos ganarles”. Los verdinegros se lo creyeron y en una trepidante presión en toda la pista consiguieron situarse a sólo dos puntos de los madridistas: 62-60.
A partir de aquel momento la final volvía a comenzar y sería el madridista Alfonso Martínez (posteriormente jugador de la Penya) quién facilitaría las cosas a favor de nuestros intereses en hacer una falta absurda, que además le costó una técnica descalificante y la retirada de la ficha. Parra se encargó de convertir los dos tiros libres que daban acceso a una trepidante prórroga.
La Penya había hecho el trabajo más difícil: empatar. Broto continuó con sus sermones: “La Pilarica nos ha escuchado. Continuar luchando igual y si finalmente ganamos, mañana iremos todos a colocarle una vela, la más grande que encontremos”. El Madrid estaba totalmente hundido y el Joventut tuvo suficiente con un poco de cabeza y tranquilidad para llevarse su cuarta Copa. Todas ganadas frente al club de fútbol de Madrid.
Los protagonistas y anotadores de aquella final fueron estos:
JOVENTUT: Brunet (28), Parra (17),
Masferrer (4), Auladell (12), Enseñat (13), Carbonell,
Ballester, Bassó, Granados, Utrillas i Escutié.
REAL MADRID C.F.: Hernández (15),
Brindle (20), Báez (18), Trujillano (6), Alfonso Martínez
(10), Herreros, “Nene González”, J.L.Martínez,
Puig i Sañudo.
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