El inicio de
siglo para la Penya no está siendo muy
provechoso comparado con épocas anteriores.
Ahora bien, poco a poco vamos encontrando
nuestro sitio dentro del nuevo baloncesto
español (mucho más profesional) y todo apunta
que haciendo bien las cosas se puede aspirar a
realizar buenas temporadas, tanto deportiva
como socialmente.
La temporada
2000-2001 fue probablemente la peor de la
historia de la Penya. Se hicieron unas apuestas
arriesgadas con jugadores que no rindieron al
nivel que se esperaba (Rimac, por ejemplo) y la
falta de un sponsor influyó a la hora de poner
remedio. El resultado fue la lucha por no
descender a la LEB y por segunda temporada
consecutiva quedarnos a las puertas de la Copa
del Rey.
Definitivamente
la Penya había tocado fondo y hacía falta
reflexionar muchísimo para superar aquella
temporada tan devastadora. De esta manera, el club
continuó apostando por Manel Comas para dirigir
el equipo desde el banquillo y en un verano
lleno de fichajes, llegaron a Badalona hombres de
la clase de Juan Alberto Espil, Tanoka Beard,
Maceo Baston y Antonio Bueno, el talentoso pívot del
Real Madrid. Estos hombres, junto
con la sobradísima clase de Rafa Jofresa y la
explosión de Álex Mumbrú, han llevado a la Penya
a cumplir parte de sus objetivos durante esta
última temporada. El buen papel realizado en la
Copa del Rey de Vitoria después de caer frente
al Tau Vitoria (posterior campeón) por tan solo
un punto y sobretodo, el buen juego desplegado
hasta entonces, haría pensar a buena parte del
entorno verdinegro que el Play Off está
fácilmente al alcance de la Penya.
Aun así, un mal
tramo final de de la liga estropeó muchas
esperanzas, muchas jornadas espectaculares
(recordemos los partidos contra el Barça,
Unicaja y el Madrid en el Olímpic) que nos
hicieron creer que si ese equipo entraba en Play Off sería capaz de hacernos soñar.
De momento
podemos decir definitivamente que hay un
proyecto de futuro (apuesta por la cantera y la
Capital Europea del Baloncesto parece clara)
por tanto, el primer paso esta hecho.
La temporada
2002-2003 comenzaba con muchas incógnitas.
Carles Marco seria el base que había llevado al
Forum a luchar por el Play Off? Zan Tabak
volvería a ser el pívot que marcaba diferencias
en Europa antes de ir al Real Madrid? Como
respondería la línea exterior con Paco Vázquez y Nikola Radulovic? Los veteranos Rafa Jofresa y
Juan Alberto Espil sabrían asumir bien su nuevo
rol dentro del equipo?. Todas estas preguntas se
han respondido con la consecución de los dos
objetivos básicos de la temporada: entrar
nuevamente en la Copa del Rey y en los Play Offs
por el título. Pero lejos de valoraciones
finales, la temporada en general cabe
cualificarla de buena, pero con pequeñas
decepciones.
Las lesiones de
hombres como Zan Tabak, la huida de Maceo “Air”
Baston, la presencia de americanos de segunda (o
tercera) fila como Todd Fuller o Zendon Hamilton
y el mal regusto final después de una gran
trayectoria en la Copa ULEB, han marcado una
temporada que se ha acabado después de caer
eliminados por la vía rápida a manos del Pamesa
Valencia. Quizás este año aún no tocaba hacer
otro salto de calidad y pasar a cuartos….
De la mano de
Aíto-García Reneses la Penya iniciaba un nuevo
proyecto apoyado en el trabajo bien hecho y en
la humildad. Juan Alberto Espil abandonaría
Badalona después de dos temporadas rindiendo a
un buen nivel y en su posición se subiría al
joven Rudi Fernández. El que parecía un simple
relevo generacional se convirtió en la autentica
sensación de la temporada. El joven escolta
nacido en Mallorca se pondría a todo el
baloncesto español en el bolsillo con una
temporada de debut espectacular. Además, se
recuperaba al cedido Dumas y a Badalona también
llegaban los interiores Jamie Arnold y Alfons
Alzamora. Mala suerte la del segundo que se
perdió casi toda la segunda vuelta debido a una
lesión en el pie. La Penya inició la temporada
con muchas dudas encadenando rachas de
buenos y malos resultados alternativamente. Con
esta irregularidad se paso de estar en la zona
baja (4 victorias y 8 derrotas en la jornada 12)
a llegar a entrar en la Copa de Rey después de
cinco victorias consecutivas (9-8). En Sevilla,
sede de la Copa del Rey, se estuvo a punto de
dar la campanada. Tan sólo lo pudo evitar el
potente Tau que a pesar de los esfuerzos verdinegros
se acabó llevando el título. Badalona y la Penya
volvían a encontrarse en la elite del baloncesto
y por el camino habían caído el Ricoh Manresa y
el eterno rival, el F.C Barcelona.
Todavía quedaba
el segundo objetivo de la temporada:
clasificarse para los Play Offs. Si
anteriormente decíamos que la Penya había
entrado en la Copa del Rey después de una gran
racha de victorias, a los Play Offs también
entró, pero curiosamente después de una gran
racha de derrotas (6 derrotas en los últimos 7
partidos). El Tau volvería a ser nuestro verdugo
y, aunque pudimos haber ganado el primer
partido, al final los vascos nos endosarían un
3-0 que volvería a
frenar nuestro acceso a semifinales.